El quinto álbum de Kasabian, al desnudo

Kasabian, los secretos de su nuevo disco

El nuevo álbum de Kasabian está cerca, muy cerca. Y por primera vez, nos adentramos en el mundo del quinto disco de Kasabian: Pizzorno y Meighan abren las puertas de The Sergery a la revista NME . En concreto a Tom Howard que, en su genial reportaje, nos desvela mucho de este nuevo álbum de la boca de Tom y Serge. El nombre de siete canciones, el regreso a la electrónica como denominador común, el tema del que hablan las letras, cuál será el nuevo single, las influencias más marcadas en este disco que llegará en 2014… Traducimos el reportaje completo: así va a ser el quinto álbum de Kasabian

En una gran habitación, de paredes grises y desnudas, dentro de una enorme casa en las afueras de Leicester, Tom Meighan no puede ocultar lo emocionado que está con el casi terminado nuevo álbum de Kasabian. ‘Es la vez que más emocionado estoy’, comenta, el álbum es un verdadero “que os jodan” a todos aquellos que se han atrevido a criticarnos o a rajar sobre nosotros y que decían que no podíamos hacer música como esta. Es un verdadero “os hemos pasado por encima”. Hay un montón de bandas que intentan hacer este tipo de música pero fallan porque lo que tienen no son canciones. El proceso es simple. Serge saca una demo, construimos sobre ella y, entonces, él la hace mutar con combustible de cohete y nitrógeno líquido y cruje, se agrieta y destroza. Es una droga muy, muy, muy, muy peligrosa la que hemos creado. No puedo quitármelo de la cabeza. Es rock n’ roll, es crudo y provocador, pero hemos vuelto a la electrónica y hemos ido más allá de lo permitido. ¿Qué más podíamos hacer? Es una bala de plata, colega. Es fantástico. Está más allá de todo lo que hemos hecho antes. Hemos ido lejos, pero esto va mucho más allá. Es hardcore. Queremos ponerlo ahí fuera y que la gente se inquiete con él. Dejarles que se preocupen con él. Y entonces hacer del tour un jodido infierno que salga de él’.

El quinto álbum tras Velociraptor! se espera para junio. Aquel que les hizo lo suficientemente grandes como para ser cabezas de cartel en Reading & Leeds en 2012 y en Queen Elizabeth Olympic Park en junio de 2013. Sus 13 canciones tendrán, de forma cuidadosamente deliberada, una sola palabra por título, mientras que el nombre del disco sigue siendo un secreto por ‘la forma en que vamos a lanzarlo’, dice Sergio Pizzorno, el cerebro de Kasabian sentado junto a Meighan. La mayor parte del disco, aparte de algunas pistas de batería y voces grabadas en los estudios londinenses State Of The Ark, ha sido concebido aquí, en el estudio que Pizzorno tiene en su casa. Dentro, entre las mesas de mezclas y los instrumentos, encontramos una copia de la revista Scootering, un puñado de plumas, una bandera italiana, una bandera de Kasabian y una placa en la que reza ‘The Sergery’. Pizzorno saca su iPod para ponernos cuatro de sus nuevas canciones: ‘Treat’, ‘Ezz-Eh’, ‘Explodes’, más la que abre el disco y posiblemente será el primer single, ‘Bumblebee’. Según Pizzorno, las canciones de este disco se mueven entre tres categorías: ‘temazos, místicas e incendiarias’. Hoy todo irá de las dos primeras.

Mientras suenan los temas, Pizzorno y Meighan se miran el uno al otro, bailando y susurrando pequeñas cosas que aprecian: cosas que Pizzorno ha añadido desde la última vez que Meighan los escuchara hace un mes. Cosas que necesitaban leves modificaciones. En ese punto, durante la larga y eufórica ‘Treat’, en la que Tom y Serge comparten las voces, sus ojos se cruzan y sonríen con complicidad. Pizzorno lo explica: ‘Hay un momento, donde la música baja, y, entonces, simplemente dice una palabra: “Leicester”. Es un drop de hip-hop ‘old school’ como dios manda. Está un poco mal, pero es alucinante a la vez. Un pequeño guiño’.

Este no es el único guiño a la ciudad que vio nacer a la banda. Llamada así por el dialecto de Leicester, ‘Ezz-Eh’ -un fuerte temazo electro- tiene un estribillo que dice: “Horsemeat  in the burgers, people commit murders/ Everyone’s on bugle, we’re being watched by Google” (Carne de caballo en las hamburguesas, la gente comete asesinatos/ Todo el mundo está ‘encocado’, estamos siendo vigilados por Google’. Sobre ella, Meighan dice: Es un cómic. Caricaturesco. Punk. Nunca hemos hecho nada como esto. Es vulgar. Sucio. Es Leicester’. Pizzorno añade: ‘Es más como una conversación entre Tom y yo que tiene lugar a las seis de la madrugada. Hablas ridículamente a gritos mientras piensas que estás llegando a las conclusiones más increíbles y a la mañana siguiente estás como… ¿qué?’.

Hay letras con más referencias a sí mismos como es el caso de ‘Explodes’, una pista llena de ‘wubs’ y ‘thuds’ (N del T: tecnicismos para denominar esos sonidos/bits tan característicos del tecno o el dubstep) y de momentos que evocan vagamente bits del disco The Fat Of The Land de The Prodigy. ‘Realmente va sobre escribir. Va por esas profundidades. Alguien que ha trabajado tan duro como nosotros para crear algo, llega a un punto donde ya no sabes quien eres y puedes sentir literalmente como tu jodida cabeza va a ceder. Pero esa es la clave, sólo haces buen arte cuando te pones a ti mismo contra las cuerdas’. También hay algo de los ‘sintes’ de Pet Shop Boys en la canción (comenta el periodista). Es más Frankie Knuckles. Un poco del acid house de Chicago del ‘91. Otro guiño hacia cuando estábamos creciendo. Keith Richards siempre está hablando de Chuck Berry y John Lee Hoocker y de ahí es dónde viene. Nosotros venimos de Slipmatt y Top Buzz. Así que haciendo un tema como este es como si hiciésemos un tema de blus con un ‘slide’ (N del T: herramienta que se coloca en el dedo para tocar la guitarra y producir distorsiones), como solían hacer los Stones’.

Y entonces llega ‘Bumblebee’, la más grande de todas. Fue el primer tema que compuso Pizzorno del nuevo disco, naciendo de una melodía que le vino a la cabeza tras asistir al concierto benéfico ‘Africa Express, Granary Square’ organizado por Damon Albarn en Londres (septiembre de 2012). Y trata sobre la conexión de Kasabian con sus fans. ‘No tenía un nombre y mi hijo Ennio la llamó ‘Busy Bee’ (N del T: coloquialmente, hormiguita en inglés), comenta Pizzorno. ‘Pensé que decía bumblebee (N del T: abejorro en inglés) y entonces pensé, “Es un título increíble”. Los humanos no pueden existir sin los abejorros y la canción es sobre los fans y sobre cómo nos unimos alcanzando un estadio superior con ellos. Nuestros fans son nuestros abejorros. Sin ellos estamos jodidos. Sin ellos polinizando las flores, estamos acabados’.

Igual es para Meighan: Con Bumbleblee empezó todo para mí. Cuando llegó fue como… “Hemos vuelto”. En directo va a ser increíble. Tiene también cosas de Black Sabbath. Ellos, como nosotros, también son de las Midlands. Es un disco muy de las Midlands. Suena como que somos del centro de Inglaterra’. Una vez más, Pizzorno añade: ‘Pero también tiene mucho en común con Beastie Boys y Flying Lotus’.

The Sergery

De vuelta en casa, después de que Meighan se largase en taxi, Pizzorno elabora una lista de todos los músicos cuyas ideas, filosofías y sonidos ha recogido en este nuevo álbum. El compositor italiano Ennio Morricone aparece mucho, un hombre al que Pizzorno ama tanto como para ponerle su nombre a su hijo. También están The Prodigy, The Chemical Brothers, Madlib, Lee ‘Scratch’ Perry, Beak, Frankie Knuckles, Slipmatt, Top Buzz, John Carpenter, Led Zeppelin, Nirvana, Chase & Status, Tangerine Dream, Joe Strummer, George Harrison, Quackers y Beck, cuya idea en ‘Song Reader’ le impresionó tanto que, cuando escuchó sobre ella en la radio, tuvo que parar el coche y ‘tomarse un minuto’.  ‘Fue como, “Joder, es lo mejor que he oído jamás”. En aquella época fue un “Tienes que tocarla por ti mismo” y nunca fue lanzada, por lo que es un sonido que nadie conoce. Y eso es muy bueno’.

Pizzorno describe la idea de Beck como ‘un movimiento’. Una frase que usa mucho cuando habla de las vanguardistas ideas de otros músicos. La que más ha afectado y se acerca a este álbum es el disco de Keanye West, ‘Yeezus’. ‘El “movimiento” que consigue, por la persona que es y por lo convencional que es, es para quitarse el sombrero’, dice Serge, ‘En la música rock, creo que nadie haya conseguido ese “movimiento”. No por sonar como Keanye, sino por el ‘que le den’. Quería hacer lo mismo. Quiero que la gente escuche una banda de rock tocando guitarras pero que no es sólo una banda de rock. El sonido del disco está de hecho en su lugar, pero ‘Yeezus’ refuerza para mí la necesidad de ‘crear movimientos’, canciones de siete minutos que paren en la mitad y cambien, sintes demasiado ruidosos, letras que putamente lo parten. Somos una gran banda y hay mucho que podemos hacer. No quieres simplemente quedarte en el mismo sitio’.

A Pizzorno le gusta también Death Grips. Son simplemente… intransigentes. Hacen lo que quieren y simplemente lo sacan. Son difíciles de escuchar, pero no los puedes rechazar. Es como techno-punk, son admirables. Esa canción, ‘Guillotine’ es tan buena… Puedes despejar una habitación con ella. Hay una banda, Toy, que llegaron a nuestro camerino y estuvieron poniendo Sonic Youth y todos los temas típicos y yo estaba sentado allí y pensé ‘voy a poner un tema’ y puse Death Grips y despejó la habitación. Allí estaban todos, jodidamente asustados. Y pensé, ‘eso es’.

Esto no significa que el nuevo disco de Kasabian está lleno de sonido brutal. Pizzorno quiere llevar a la banda a sitios en los que nunca han estado, pero todavía sabe que necesitan grandes himnos festivaleros, especialmente si los rumores de su puesto como cabezas de cartel en Glastonbury este año son ciertos. ‘No soy idiota. Somos completamente conscientes de quiénes somos y de qué significamos para la gente. Lo nuestro va de enormes y épicos temas con grandes estribillos y estamos orgullosos de ello. Queremos que 50 o 60.000 personas vengan y pasen una noche increíble. Pero también quiero abrir hueco en otro tipo de cosas y que así la gente pueda decir “Guau, están pasando muchas cosas”. Y no sólo musicalmente’.

Tres canciones del disco, ninguna de las que han sonado hoy, ocultan cosas que se encuentran en lo más profundo de la mente de Pizzorno. La primera, ‘Kid’ está basada en la artista londinense Carrie Reichardt y sus mosaicos Mad In England. ‘Son increibles. ¡Pum!, pierde la E, se fue, es perfecto (N del T: refiriéndose al juego de palabras de ‘Mad’ In England y ‘Made’ in England). El primer verso es como los más ancianos poniéndote contra la pared, el segundo es una réplica ingeniosa y el estribillo es: “All the the kids will say we’ll live to fight another day” (Todos los niños dirán que vamos a vivir para luchar otro día). Es un épico y gran tema. La segunda canción, ‘Glass’, va sobre qué pasa cuando ‘te paras y piensas en el gran poder que tenemos’. ‘Con lo que ha pasado con la evasión de impuestos de Starbucks, si todos nos unieramos y dijéramos “Vale, nadie va al Starbucks’ llevaría sólo una semana para destruir la compañía’. La tercera ‘SPS (Scissor, Paper, Stone)’, que cierra el álbum, está escrita para Tom y basada en él. ‘Escribes sobre lo que vives. Es difícil encontrar temas de los que hablar cuando tu vida va como… ya sabes. Pero Tom y yo, muy a menudo, acabamos en el bus a las siete o las ocho de la mañana y todo va de encontrar una banda sonora para ese momento y dices “Joder, sería increíble que hubiera una canción que fuese de esto”. Todo el mundo lo ha tenido, cuando has salido por ahí y sois los dos últimos y es como “Joder, realmente me tengo que ir a la cama” y entonces dices, “Un tema más”. Es sobre ese juego de a ver quién aguanta más levantado.

Todo esto que está creando Pizzorno es lo que llama ‘future rock n’ roll’. ‘Doy en el clavo con ello todo el tiempo. Se ha hecho música electrónica increíble, se ha hecho música rock increíble. Pero nadie las ha combinado. Aún. Y esto es lo más cerca que he llegado’. Lo que deja abierto el desafío que hizo antes Meighan, mientras fallaba intentando contener su nerviosismo: ‘Estoy preocupado por el resto de bandas’.

Fuente: reportaje traducido del publicado originalmente en la revista NME (15 de enero 2014) y escrito por Tom Howard. // Fotos: Ed Miles (NME).

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3 respuestas a El quinto álbum de Kasabian, al desnudo

  1. Liss dijo:

    ¡Excelente! gracias por la traducción, nos adelantan muchas cosas pero la banda nos deja con demasiada intriga. ¡Muero por que sea junio!

    Saludos desde Colombia.

  2. David dijo:

    Muy buena entrevista, espero que este disco les de la popularidad mas masiva que se merecen, pese a que ya son populares, hoy en día con el exceso de información cualquier banda pasa desapercibida para el oído distraído.
    Les tengo fe, se que el disco me va a gustar, aunque no me imagino como sera por todo lo que dijeron, aunque eso es lo bueno, que el disco sorprenda. Ademas el disco nuevo significa nueva gira, espero que vengan a Sudamérica este año.
    Saludos!

  3. Jon dijo:

    Ok, pero prefiero que vengan a Barakaldo o Bilbao. Espero que sea en 2014 ó 2015.

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