Sergio Pizzorno

Sergio Lorenzo Pizzorno nació el 15 de diciembre de 1980 en Newton Avon, Devon, condado situado al suroeste de Inglaterra. Las raíces italianas que son evidentes en su nombre vienen acuñadas por su padre, nacido en Génova (Italia) e inmigrante asentado en Leicester. Sin embrago, Serge no nació en su adorada ciudad del condado del East Mindlands, sino en Devon –los rumores, de dudosa validez, apuntan a que a su madre ‘no le gustaban los hospitales de las Midlands’-. Sergio es el cerebro y el alma de Kasabian, adora el fútbol, es amante de los ‘sencillos placeres de la vida’ y asegura que nunca dejará de vivir en su Leicester natal.

Sergio Pizzorno

¿Futbolista o estrella del rock?

Quiero ser delantero centro en el Leicester City ’, contestó Serge cuando el orientador laboral de su instituto le preguntó a qué quería dedicarse. El sueño de muchos niños que, obviamente, fue dilapidado por el orientador rápidamente. ‘Bien’, respondió Serge, ‘Pues entonces seré estrella del rock’. Serge ha demostrado en varias entrevistas que cree firmemente en que uno puede hacer carrera de sus aficiones. Sólo hay que proponérselo realmente. Y en aquellos momentos Sergio tenía el corazón dividido entre el fútbol y la música. Mientras pasaba algunas tardes jugando como delantero en los juveniles del Nottingham Forest, otras se dedicaba a tocar la guitarra junto con su amigo Chris Edwards.

La elección vino marcada por un estilo de vida: ser un jugador profesional de fútbol te ata a fuertes compromisos. ‘Lo hubiese odiado’, asegura, ‘no pueden salirse con la suya en nada’. Serge quería hacer algo propio, algo que pudiera ‘construir’ con sus manos. Una idea que trasladó a su colega Edwards: vamos a hacer una banda de rock. Serge tenía el talento y la creatividad, pero sabía que no servía como frontman. Por sus venas no corría ese gen de líder carismático. Él y Chris se embarcaron en la tarea de encontrar un cantante. No tuvieron que irse muy lejos: iba a su mismo instituto, el Countesthorpe Community College, un chaval excéntrico que se cantaba a sí mismo canciones de Oasis mientras le daba patadas a un balón.

Serge compró su primera guitarra con quince años en una tienda de segunda mano, una Rickenbacker 481. Con ella sacó de oído himnos como ‘Live Forever’ de Oasis. Serge y Chris evolucionaron juntos tocando la guitarra, se enseñaban mutuamente. Aunque al final Chris sustituyó las seis cuerdas por las cuatro. El hecho de que Oasis fueran sus héroes tiene muchos motivos. Uno, que popularizaron el mundo de la música. ‘Antes, si en el instituto te veían tocando la guitarra te daban una paliza por ‘marica’. Pero luego llegó Oasis y tocar la guitarra era guay. Ellos inspiraron el nacimiento de un montón de bandas en aquella época’.

Pero no sólo de Oasis vivió Serge. De hecho, asegura que el disco que le cambió la vida fue ‘Entroducing’, de DJ Shadow. ‘La primera vez que lo oí me sentí como si estuviera mirando al futuro’. Así fue como a Serge le sedujo la música electrónica, el punto de partida común entre Chris Karloff y él, que podían tirarse horas frente a un viejo ordenador sintetizando y mezclando música.

Terminado el instituto, Serge tenía claro que no iba a estudiar ninguna carrera: se iba a dedicar a la música en alma y cuerpo. Pero necesitaba dinero para financiar Saracuse, así que comenzó a trabajar en el taller de coches de su padre. ‘Sabía que aquello no era para mí, mira mis manos, son manos de pianista’. Aquello se acabó cuando un ojeador de la BMG escuchó la primera maqueta de Saracuse grabada en los estudios Bedrock donde trabajaba Chris Edwards.

El ‘Rey Lagarto’ del siglo XXI

Sergio Pizzorno, el Rey Lagarto del siglo XXI

Nunca pienso en el futuro, ni en el pasado. Lo que importa es cada momento, este momento’. Una filosofía de vida que Serge repite como un mantra. Serge sabe que vive en un sueño y lo aprecia: asegura que es tremendamente feliz. Y lo es porque sigue atado a la tierra en su vida personal: continúa viviendo en Leicester, en uno de los barrios residenciales de su ciudad, y comparte su vida con su novia de siempre: Amy. Amy trabaja como ayudante de veterinario y el año pasado la pareja tuvo su primer hijo, al que bautizaron como Ennio en honor al compositor italiano Ennio Morricone. Hoy es un padre feliz, los años locos quedaron atrás.

El Carpe Diem siempre ha formado parte de su vida. Sólo que desde diferentes puntos de vista. Los primeros años Serge vivía cada día intensamente ‘como si no hubiera un mañana’. Las drogas, el alcohol corrían en sus fiestas nocturnas. Motivo por el que Amy y Serge estuvieron separados un año. Un año en el que Serge se volvió completamente loco. La música era su vía de escape.

Los discos de Kasabian representan a Serge en sus diferentes etapas. Quizá el que menos fue el primero, cuando compartía creatividad con Chris Karloff. Pero la marcha del ‘quinto’ miembro de Kasabian fue rápida: no estuvo presente ni en la grabación de Empire. Fue una dura discusión creativa entre Serge y Karloff la que derivó en la marcha del segundo. Desde entonces, Serge se sumergió en la locura con ‘West Ryder Pauper Lunactic Asylum’, para hacer un viaje introspectivo musicalmente hablando con ‘Velociraptor!’.

Serge es tan fiel a su guitarra como a Amy (incluso ha rechazado proposiciones de una de las mujeres más deseadas del mundo: Kate Moss). Desde que empezó su camino en la música, su profesión siempre ha estado ligada a la Rickenbacker 481. ‘Todos los músicos se han asociado a un modelo de guitarra, como Hendrix con la Stratocaster, Slash con la Gibson o Lennon con su semi Rickenbacker’. Nacida en 1975, la Rickenbacker 481 está confeccionada en madera de arce y su arquitectura la caracteriza por un sonido distorsionado natural. Es un modelo poco popular y Sergio lo ha hecho propio. ‘A la gente no le gusta su distorsión inherente. No quiero que suene a Spinal Tap, pero entre mi Rickenbacker y yo hay algo espiritual’. Sólo para canciones de carácter más acústico, Sergio sustituye su guitarra habitual. Aunque también le hemos podido ver con su ‘hermana’ la Rickenbacker 480 en acabado arce-glo.

La obsesión de Serge en la vida es dejar un gran legado de música y directos increíbles. Así, no sólo ha trabajado con Kasabian, también ha hecho sus trabajos paralelos en solitario, componiendo la música de la película ‘London Boulevard’, desarrollando una canción para el disco de colaboraciones de DJ Shadow  The Outsider junto a Karloff o, recientemente la banda sonora de Luxury Comedy, el programa creado por su amigo Noel Fielding . Su imagen desgarbada, sus ideales y sus letras introspectivas y psicodélicas recuerdan a Jim Morrison. Sí existiese un ‘Rey Lagarto’ del siglo XXI, sería Serge.

4 respuestas a Sergio Pizzorno

  1. Julián dijo:

    Decir que Serge es el rey lagarto del siglo XXI es muy pretencioso, y demerita el talento de este gran músico. Estoy impresionado con su Bio, realmente no se detuvo ante nada para conseguir su segundo sueño, jaja.

    Su música es de lo mejor que he escuchado en los últimos años, los conozco por accidente desde su primer disco, gracias a su video “Club Foot”, eso fue mas que suficiente para darme cuenta de que lo que ofrecían, era diferente, y aquí siguen, años después, entregando, a mi gusto, uno de los mejores discos del año.

  2. Grisel dijo:

    me parece un exelente grupo la verdad quede facinada con su musica .. me alegra que se alla dedicado a la musica y no al futb . aunque no lo niego seguro igual lo seguiria a todas partes ♥
    me gusta el sonido coordinado y la afinacion que tiene en la voz .. es exelente 🙂

  3. Libertad Oliva dijo:

    Kasabian realmente son la mejor banda de rock y parece ser que es la ultima..

  4. Zai Sand dijo:

    Amo a Sergio , lo amo y amo lo que hace creo que es perfecto dios mio !! nadie juega futbol y canta !! el es perfecto te amo Serge

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